VITAMINAS:

¡Señor Mío y Dios mío! Jesús le dijo: -¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto. Juan 28-29   ||   EVANGELII GAUDIUM   ||   Jesús no es un profesor que habla desde la cátedra, sino que está en medio de la gente y se deja tocar para que se curen. SS Francisco   ||   "El mensaje de la cruz es una locura para los que se pierden, pero para los que se salvan -para nosotros- es fuerza de Dios." 1 Cor 1,18   ||  
  • Espiritualidad CePc

          

    Espiritualidad de las “CEPC”. 

    La espiritualidad de las “CEPC” tiene un enfoque a la vez Trinitario y Eucarístico en cuanto se proponen ser en, con y por María: “TABERNÁCULOS DE ADORACIÓN PARA COMPLACER AL PADRE” escuchando e imitando al “Hijo amado en quien el Padre se complace”, “ALTARES DE INMOLACIÓN CON EL HIJO” que “completan en carne propia lo que falta a la pasión de Cristo”, y “HOSTIAS DE COMUNICACIÓN EN EL ESPÍRITU SANTO” que consuelan dando luz para la mente, fuerza para la voluntad y amor para el corazón.

    Como expresa San Juan de la Cruz en su Cántico Espiritual: “El amor ‘de Dios’ solo con amor se paga, y la paga del amor es recibir más amor ‘Divino’ ”; según la intensidad de su amor, las CEPC, irán menguando poco a poco la resistencia propia de la debilidad humana. Para ello, cada mañana elevarán su mirada al cielo buscando recibir los rayos del amor Divino a través de una oración conformada por siete “sonrisas” que inician el día -como los siete colores del arcoíris- y a la vez siete “exigencias” que iluminarán su examen de conciencia, preguntándose antes de dormir: “¿Señor, estás contento de mí?”; de esta manera, se mantendrán más unidas al Espíritu fundacional.

    La primera sonrisa es para Dios Padre, dándole gracias por haberlas creado y mantenerlas con vida a pesar de las ocasiones en que le han decepcionado o entristecido, y le pedirán complacerlo en todo, de modo que sean cada vez más conscientes de su presencia paternal.

    La segunda sonrisa es para Dios Hijo, dándole gracias por haberlas redimido con su dolorosísima pasión y seguir redimiéndolas continuamente mediante sus principales sacramentos: La Eucaristía y la Reconciliación (Confesión).

    La tercera sonrisa es para el Espíritu Santo, dándole gracias por hospedarse en sus corazones mediante el Bautismo, quedarse en ellas a pesar de que lo han entristecido con sus resistencias y pecados veniales, y por regresar, mediante el sacramento de la Confesión, cada vez que le han expulsado por el pecado mortal.

    La cuarta sonrisa es para María –Auxilio de los Cristianos y principal patrona de la Sociedad-, dándole gracias por aceptar su maternidad al pie de la cruz y acompañarlas continuamente en su retorno a la casa del Padre, le pedirán el don de amarla con ternura filial y modelarse en ella. Los sábados celebrarán la Santa Misa en su honor y renovarán su consagración.

    Las tres sonrisas restantes serán una acción de gracias a su Santo Ángel de la Guarda disponiéndose a atender sus dulces y santas inspiraciones; a sus santos patronos, encomendándose con particular devoción a San José, padre y señor de todos los Santos; y a las benditas almas del purgatorio, participando activamente del vínculo de amor y abundante intercambio de todos los bienes que existe entre ellas, los bienaventurados del cielo y quienes peregrinamos todavía en la tierra; gracias a la comunión de los santos. (Catecismo de la Iglesia Católica, No. 1475).