VITAMINAS:

¡Señor Mío y Dios mío! Jesús le dijo: -¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto. Juan 28-29   ||   EVANGELII GAUDIUM   ||   Jesús no es un profesor que habla desde la cátedra, sino que está en medio de la gente y se deja tocar para que se curen. SS Francisco   ||   "El mensaje de la cruz es una locura para los que se pierden, pero para los que se salvan -para nosotros- es fuerza de Dios." 1 Cor 1,18   ||  
  • Tu Misericordia

    Avanza el año 2016 y siguen las oportunidades de aprovechar las gracias espirituales que nos reportan el AñoJubilar de la MisericordiaEste tiempo es una óptimaocasión para mirar nuestro interior y darnos cuenta si en el pasado hemos actuado con inmisericordia; si hemos sido duros de corazón y muy fáciles a la condena del prójimo, o si hemos ignorado las enseñanzas de Nuestro Señor en lo que respecta a todas las obras de misericordia.

    En especial, las obras de misericordia de “perdonar al que nos ofende” y “soportar con paciencia lodefectos del prójimo” cuestan ejercerlas un poco más, teniendo en cuenta que vivimos en un mundo donde lo instantáneo impera en los niveles de vida, haciéndonos muy impacientesy en donde la intolerancia enceguece el intelecto y el espíritu, con lo cual no somos capaces de  soportar las caídas, errores y faltas del prójimo, que nos afectan de algún modo.

    Si no estamos alerta de cuanto pensamos, decimos y hacemos, tendemos muy recurrentemente a la crítica, al juicio a priori y a la condena del hermano. Tenemos que orar todos los días para tener esta gracia de ser misericordiosos y que nuestro pensar, sentir y actuar en esos momentoshabituales en los que suceden situaciones  que contrarían nuestras vidas, seamos compasivos y comprensivos y no emitir un veredicto precipitado, contrario a la ley del amor. Sactuamos contracorriente y nos dejamos guiar por la misericordiapoco a poco nuestra conducta se transformará; nos ofuscaremos menos, nuestros enojos durarán menos, nuestra comprensión y amor aumentarán, y al final del día,cuando recostemos nuestra cabeza en la almohada sentiremos una paz, un gozo y un contento especial en el alma, por haber tenido una conducta agradable al Padrecelestial y podremos vivir lo que dice el Salmo 4: “En paz me acuesto y enseguida me duermo porque solo tú me haces vivir  tranquilo. La paz que anhelamos en la vida es posible siendo misericordiosos.